y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres. Juan 8:31
El sábado realmente se trata del amor: amor por el Creador y amor por los demás; y toda relación de amor necesita tiempo de calidad para poder sobrevivir, ¿verdad?
Por eso tiene sentido que la familia sea una parte muy importante del sábado. La naturaleza reposada de este día crea el ambiente perfecto para reencontrarse con los seres queridos. Las familias pueden adorar juntas, disfrutar de la belleza y las maravillas de la creación de Dios como una unidad familiar, y apoyarse mutuamente para encontrar maneras de ayudar a otros en el sábado.
Aquí hay algunas excelentes maneras en que usted y su familia pueden celebrar el sábado:
Asista a la iglesia; adorar juntos produce una fortaleza vital en su relación con Dios y entre ustedes mismos.
Sorprenda a uno o dos visitantes de la iglesia con una cálida invitación para acompañarlos a cenar.
Estudien la Biblia juntos de maneras que involucren a toda la familia. Túrnense para leer algunos versículos y luego comenten juntos lo leído, permitiendo que cada persona exprese lo que esos versículos significan para ella. Si tiene niños pequeños, lea una Biblia infantil para que puedan comprender.
Oren juntos como familia, y permita que cada persona agregue uno o dos pensamientos a la oración según sus necesidades y agradecimientos.
¡Salgan al aire libre y disfruten de la naturaleza! Los viernes por la noche, usen un telescopio o binoculares y contemplen el magnífico universo de Dios. Después de la iglesia, vayan a un parque y disfruten de un picnic. En las tardes de sábado, busquen un sendero para caminar o disfruten las maravillas de la creación en su propio patio. Vayan de excursión, observen aves y animales, o recojan piedras, flores silvestres u hojas.
Escuchen juntos música inspiradora apropiada para cada edad. Si toca algún instrumento, ¿por qué no “alabar a Jehová con júbilo”?
Escriba una nota de ánimo para una persona enferma o anciana, o visite ancianos en hogares de cuidado.
Visiten amigos o miembros de la iglesia que estén en el hospital o confinados en casa. Anímenlos y oren con ellos.
Mantengan un cuaderno y comiencen a anotar todas las cosas por las que su familia está agradecida. Dé oportunidad a cada miembro de aportar a la lista.
Distribuyan libros, folletos o DVDs cristianos de ánimo a sus vecinos.
En días de mal clima, intenten jugar juegos bíblicos, resolver crucigramas bíblicos, memorizar un pasaje de la Biblia y luego recitarlo, armar un rompecabezas de la naturaleza, representar escenas bíblicas o leer libros cristianos.