y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres. Juan 8:31
Así, el catolicismo asume plena responsabilidad por el cambio del sábado del séptimo día al primer día de la semana.
“Después de que Constantino hiciera el decreto legal acerca del cambio del sábado, la Iglesia Católica confirmó su acto en un concilio eclesiástico tras otro. ‘La iglesia, después de cambiar el día de descanso del sábado judío o séptimo día de la semana al primero, hizo que el tercer mandamiento se refiriera al domingo como el día que debía guardarse santo como el día del Señor.’” – The Catholic Encyclopedia, Vol. 4, p. 153.
“La Iglesia Católica, por más de mil años antes de la existencia de un protestante, en virtud de su misión divina, cambió el día del sábado al domingo.” – The Catholic Mirror del 23 de septiembre de 1894.
“Si la Biblia es la única guía para el cristiano, entonces el Adventista del Séptimo Día tiene razón al observar el sábado junto con el judío. ¿No es extraño que aquellos que hacen de la Biblia su único maestro sigan inconsistentemente en este asunto la tradición de la Iglesia Católica?” – libro de James Gibbons, The Question Box, p. 179.
“El domingo es una institución católica y sus pretensiones de observancia solo pueden defenderse sobre principios católicos. Desde el principio hasta el fin de la Escritura no hay un solo pasaje que autorice la transferencia del culto público semanal del último día de la semana al primero.” – periódico Catholic Press en Sídney, Australia.
“Pero puesto que el sábado, y no el domingo, es el día especificado en la Biblia, ¿no es curioso que los no católicos, que profesan tomar su religión directamente de la Biblia y no de la Iglesia, observen el domingo en lugar del sábado? Sí, por supuesto, es una inconsistencia, pero este cambio fue hecho unos quince siglos antes de que naciera el protestantismo, y para entonces la costumbre era observada universalmente. Ellos han continuado la costumbre aunque descansa sobre la autoridad de la Iglesia Católica y no sobre un texto explícito de la Biblia. Esa observancia permanece como un recordatorio de la Iglesia Madre de la cual las sectas no católicas se separaron, como un muchacho que huye de casa pero todavía lleva en su bolsillo una fotografía de su madre o un mechón de su cabello.” – The Faith of Millions La Fe de Millones, p. 473.
En el año 364 d.C., la iglesia siguió los dictados de Constantino y, en el concilio de Laodicea, aprobó una ley que requería que los cristianos “no judaizaran descansando el sábado”. El sábado del séptimo día de Dios, que fue instituido por Él (Génesis 2:2,3; Éxodo 20:8-11), fue pisoteado. Y el domingo pagano, “el venerable día del Sol”, fue honrado por el hombre en su lugar. Desde entonces, fue respaldado por la iglesia y sostenido, como lo es en nuestros días.
“La Iglesia de Dios ha considerado conveniente transferir la celebración y observancia del sábado al domingo.” – p. 402, segunda edición revisada (inglés), 1937. (Publicado por primera vez en 1566).
La Iglesia Católica admite que hizo el cambio del sábado. Leemos:
Pregunta. ¿Cuál es el día de sábado?
Respuesta. El sábado es el día de reposo.
Pregunta. ¿Por qué observamos el domingo en lugar del sábado?
Respuesta. Observamos el domingo en lugar del sábado porque la Iglesia Católica, en el Concilio de Laodicea (336 d.C.), transfirió la solemnidad del sábado al domingo…
Pregunta. ¿Por qué la Iglesia Católica sustituyó el domingo por el sábado?
Respuesta. La Iglesia sustituyó el domingo por el sábado porque Cristo resucitó de entre los muertos un domingo, y el Espíritu Santo descendió sobre los apóstoles un domingo.
Pregunta. ¿Con qué autoridad sustituyó la Iglesia el domingo por el sábado?
Respuesta. ¡La Iglesia sustituyó el domingo por el sábado por la plenitud de aquel poder divino que Jesucristo le concedió!
– Rev. Peter Geiermann, C.SS.R., (1946), p. 50.
Pregunta. ¿Tiene usted alguna otra manera de demostrar que la Iglesia tiene poder para instituir fiestas de precepto?
Respuesta. Si ella no tuviera tal poder, no podría haber hecho aquello en lo que todos los religiosos modernos están de acuerdo con ella. No podría haber sustituido la observancia del domingo, el primer día de la semana, por la observancia del sábado, el séptimo día; un cambio para el cual no existe autoridad bíblica.
– Rev. Stephen Keenan, (1851), p. 174.
Pregunta. ¿Tiene la Iglesia [Católica] poder para hacer alguna alteración en los mandamientos de Dios?
Respuesta. …En lugar del séptimo día y de otras festividades designadas por la antigua ley, la iglesia ha prescrito que los domingos y días santos sean apartados para la adoración de Dios; y ahora estamos obligados a guardarlos como consecuencia del mandamiento de Dios, en lugar del antiguo sábado.
– The Catholic Christian Instructed, por el Rt. Rev. Dr. Richard Challoner, p. 204.
P. ¿Cómo prueba usted que la iglesia tiene poder para ordenar fiestas y días santos?
R. Por el mismo acto de cambiar el sábado al domingo, lo cual los protestantes aceptan; y por lo tanto se contradicen ingenuamente a sí mismos, guardando estrictamente el domingo y quebrantando la mayoría de las otras fiestas ordenadas por la misma iglesia.
P. ¿Cómo prueba usted eso?
R. Porque al guardar el domingo, reconocen el poder de la iglesia para ordenar fiestas y mandarlas bajo pena de pecado; y al no guardar las demás [fiestas] ordenadas por ella, nuevamente niegan, en la práctica, ese mismo poder.
– Rev. Henry Tuberville, D.D. (R.C.), (1833), p. 58.
“Ellos [los católicos] alegan que el sábado fue cambiado al domingo, el día del Señor, contrario al Decálogo, según parece; y no hay ejemplo más citado que el cambio del día de sábado. Grande, dicen ellos, es el poder y la autoridad de la iglesia, puesto que dispensó uno de los diez mandamientos.”
– Art. 28.